Los extraños pensamientos de una mujer agridulce

domingo, junio 14, 2009

Libertad.



Vuelvo a tomar control de mi vida. Soy dueña de mi tiempo. Estoy consciente de mis pasos y mis deseos. Tengo un rumbo. No sólo volví a ser la misma, sino que me siento una mejor persona. Mi humor sigue intacto, bueno, tal vez un poco más agrío que dulce (sólo mientras me vuelvo a enamorar jaja), mi inteligencia ha regresado entera, mis creencias se tambalearon un poco; algunas siguen firmes, otras cayeron para siempre.


Todo es parte de lo mismo: Madurar. Ah pero cómo duele...! pero qué bonito se siente saberse grande ante las circunstancias. Qué bien se siente mirar hacia atrás y entender el rompecabezas. Qué bonito se siente no saber qué sigue y ser feliz con lo que existe ahorita mismo.

La vida me sorprende cada día y mi actitud me sorprende aún más.

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jueves, junio 04, 2009

La vida es sabia

Mucho tiempo me atormentó la idea de toparme de frente con lo que ya no existe... temía quebrarme, temía volver a desear romper en pedacitos lo avanzado, temía sentir la dimensión del dolor escondido tras el coraje y la tristeza.
Por mucho tiempo evite el encuentro y me retiré del campo de batalla. Sin embargo, reconozco que abrazé al miedo como mi protector y me até a lo imposible. Nunca dejé de trabajar desde mi trinchera, día a día liberaba un pedacito de tristeza, pero cada hora se hacía más difícil por mi rechazo a soltar lo inexistente.
Hoy me di cuenta de que el esfuerzo valió la pena. Me sentí liberada al toparme de frente con su sonrisa y no tener la necesidad de quedarme pegada a ella, al no tener ganas de huír y ser capaz de quedarme a observar la magia y sabiduría de la vida.
Me queda claro que hay algo más grande que mueve las cosas, que arregla lo que yo no puedo y que me enfrenta cuando las cosas no salen como yo quería.
Definitivamente, todo es mejor a SU manera.

martes, mayo 19, 2009

¿Vive ahora, enfrenta las consecuencias después?




Mi después ha llegado...


Hace como tres años, su linda escritora fue a un antro con intenciones de comportarse diferente... quería sentirse libre y sexy, así que decidió beber y ligarse a un atractivo joven de ojos verdes. El ligue funcionó y terminé besuqueandome y abrazando a un desconocido. Esta fue una experiencia agradable, de esas que uno hace "de joven", en la vagancia... y que uno piensa que no tendrá consecuencias traumáticas... Divertido, no?


PUES NO!!!!


Ese jovenzuelo es hoy mi alumno....


Gracias.


Tengan cuidado. Las consecuencias de la juventud sí existen. Sobre todo en una ciudad tan pequeña como esta. Jaja..

viernes, mayo 01, 2009

Sin comentarios...

"La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano".
--Friedrich Nietzsche

miércoles, abril 29, 2009

Nadie sabe qué sigue...


La vida está en constante movimiento... es, hasta cierto punto, engañosa. Un día creemos saber exactamente lo que tenemos frente a nosotros, somos capaces de vislumbrar el futuro y hacemos planes sobre éste. Pero es frecuente terminar en la nada al minuto siguiente. Y es que es imposible saber qué nos depara la existencia.


Entonces es necesario cambiar de perspectiva, analizar la vida desde otro ángulo. Aprender a caminar de nuevo, adaptarse a la diferencia. Duele cambiar de piel. Duele levantarse. Sin embargo, la vida nos ofrece todo un panorama reluciente, un abánico de posibilidades que somos incapaces de observar en momentos de crisis.


Rendirse a medio camino resulta tentador, es más fácil regresar que iniciar de nuevo... por eso es necesario remontarse al pasado para recordar lo sorpresivo que resulta avanzar y evolucionar. Es de gran utilidad recordar la historia de nuestras vidas durante la tormenta. Tomamos fuerzas para continuar y sonreír.


Y si la dizque influenza lo permite, tendremos otro intento para perseguir la plenitud y madurar (jeje).

martes, abril 14, 2009

La soltería




Este fin de semana aproveché para irme de paseo a la playa y debo admitir que disfruté estar sola. Soltera. Sin la preocupación de extrañar a alguien, de reportarme y ser fiel aun con la vista y con el pensamiento. Sonará dramático y exagerado, pero la verdad es que no disfrutaba unas vacaciones desde hace dos años. Me sentí libre, sin la necesidad de estar pegada al celular... probablemente me podía haber sentido igual aun con novio, pero es necesario que sepan que las mujeres que creemos haber encontrado al "amor de nuestras vidas" tendemos a pensar que no es necesario socializar más. No me pregunten la razón, probablemente sólo podré responder un sincero "por tontas".*


Me arreglé, salí a la playa, de antro. Tomé, bailé. Me olvidé del mundo, de él, de mí. Sonreí, coqueteé como hace tiempo no lo hacía. Conocí a un hombre. Besé otra boca, otros labios con otro sabor y forma... como a manera de protesta y liberación de ese pesado recuerdo, de esa falsa pertenencia sin dueño; como para quitarme la etiqueta que llevaba tatuada en la frente con su nombre.


Me gustó ser libre de nuevo. Me gustó que un extraño me dijera que era linda, que tenía una mirada transparente y una sonrisa hermosa. Me gustó que otra boca pronunciara mi nombre, que otra mano sostuviera la mía...


Disfruté darme cuenta de que la vida sigue. De que la libertad tiene sus muchas y significativas ventajas... y sobre todo, me gustó decidirme a aprovecharlas.


*Generalizo solamente para justificarme.

lunes, abril 06, 2009

La parte fea...


Es comprensible porque nadie disfruta recordar o hablar de aquellos momentos negros de nuestras vidas. Seamos honestos: Apesta tener el corazón roto. Los días duran 40 mil horas y nada parece llenar ese huequito de soledad tortuosa. La sensación de libertad llega a ser odiosa y los sermones de los demás suenan a disco rayado. Nada consuela, nada detiene ese sentimiento de caída y fracaso. Miles de preguntas acosan la mente. El corazón llega al extremo de doler físicamente y pareciera como si la mente y el organismo se negaran a trabajar organizadamente.

En esa etapa me encuentro. Y apesta. Y la odio día a día. Y a veces me da por pensar que daría cualquier cosa por no vivirla... y vuelvo a pensar y reacciono. No. No daría CUALQUIER cosa por una paz barata. No es posible engañarse toda la vida sólo por comodidad. La flojera emocional tiene consecuencias graves para el alma y el corazón. Claro, duele activarse, duele enfrentar esas verdades que tan secretamente escondí bajo la alfombra de mi conciencia. Es díficil observar toda la basurita que calladamente guardé en mi interior, pues no es bonita y hasta huele feo. Me asombra la habilidad que desarrolle para mentirme, para silenciar lo que verdaderamente pensé por tanto tiempo. Y es momento de enfrentarme... y eso también apesta. No puedo mirarme de frente, aún no tengo el valor para reprocharme mi abandono.

Supongo que después, cuando pueda volver a sonreír plenamente, recordaré estos momentos y los veré como en una película hollywoodense, con una musiquita un poco comico-dramática, haciendo miles de tonterías para evadir y sentirme mejor como individuo solitario... y me reiré de mí, así como me río de las películas, que por lo general tienen un final feliz, aunque no sea el fin que el personaje principal hubiese esperado para sí mismo...