Los pensamientos de una mujer agridulce

jueves, junio 10, 2010

Yo confieso...


Siempre supe que eras temporal... por la manera en que llegaste a mi vida y por como sucedieron las cosas, con esa frescura inesperada, sabía que te irías un día de estos.
Me gustó saberme diferente, nueva, renovada... me encantó que te ganaras mi pensamiento y mi tiempo, que me hicieras pelear contra mi seguridad y mis barreras, que me hicieras cuestinonarme mi futuro y alegrarme de mi pasado. Nunca pensé que la vida me dejaría tener a alguien como tu, aunque fuera por un rato. Fuiste esa vagancia que no viví a tiempo, esa pasión que todas anhelamos, ese pedacito de perdición y pecado necesario para mantener el equilibrio en cualquier existencia...


... Y justo como imaginé que sería, un día desperté y te habías ido... así como llegaste, como remolino, te fuiste. Hiciste ruido en mí, me reconocí entre risas y libertad y me dejaste firme en mis pasos.


Confieso que dentro de mí deseaba poder quedármelo y gozar eternamente de esa sensación de victoria que tenía a su lado, sin embargo, la vida me da, otra vez, lo que necesito y no lo que quiero.


El ya no está, pero ahora sí me quedé yo...

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domingo, diciembre 06, 2009

... :)




Qué sorpresas tan emocionantes da la vida a veces, no? jijiji...



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sábado, octubre 06, 2007

Diálogos extraños...

Este post relata la historia de Meli hablando con su Novio el martes pasado (Ya cumplimos tres meses --felicítenme, récord guiness--):
Meli: ¡Amor estoy muy contentaaaa...! hoy fuimos los primeros en reportar la nota de un ahorcado en el cerro grande, le ganamos a todos los otros medios electrónicos :D...
Novio: Oye pues qué mala onda...
Meli: ¿Cómo que qué mala onda? ... Eso es algo bueno ¬¬
Novio: No, yo decía por el ahorcado...
Meli: Ah sí... el ahorcado... +.+
El medio me posee poco a poco... jeje. sniff.

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martes, agosto 14, 2007

Mi parte favorita del día...


Pues sí, de nuevo soy una empleada del mundo capitalista y una estudiante del mundo valagardo... sin embargo, debo admitir que todo tiene un aire distinto, pues mi mundo se encuentra protegido por una ligera capa rosa que me hace ver todo más bonito (ay disculpe la cursilería, querido lector...). Debo confesar también, que a veces pasó el día deseando se haga de noche para verlo y abrazarlo... me es imposible no desear escucharlo hablar y verlo sonreír. Nunca antes había tenido esta sensación de paz y normalidad y (sobre todo) nunca había estado tan conforme con ella.


Así que mi día puede ser horrendo, cansado, pesado y fastidioso... pero al final, nada importará cuando lo reciba afuera de mi casa y me pregunte como estuvo mi día. Todo estará perfecto en ese momento. Esa es mi parte favorita del día, cuando él logra conseguir que me olvide de todo lo malo y me concentre en el abrazo que me ofrece...


(suspiro...suspiro... suspiro...)

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